El concepto de plusvalía

La plusvalía es uno de los conceptos fundamentales de finales del siglo XIX. Este término económico, el cual forma parte de la teoría marxista, supuso un gran impacto en la economía posterior y un punto clave para dar explicación a la explotación y el proceso de acumulación del sistema capitalista. ¿Quiere saber cómo surgió y en qué consiste? Profundicemos un poco en la economía clásica.

¿Cuál es el origen de la plusvalía?

El concepto de plusvalía, tal y como lo conocemos a día de hoy, fue desarrollado por Karl Marx. Pero, tal y como describe en sus escritos, tomó este concepto del economista clásico David Ricardo que, a su vez, trató de perfeccionar el término definido por Adam Smith

Marx trabajó hasta diferenciar entre el trabajo y la fuerza del trabajo, facilitando la explicación eficaz de la plusvalía. Esto supuso un pilar fundamental en su teoría del valor-trabajo.

También fue capaz de explicar cómo el capitalismo es capaz de incrementar la intensidad de explotación mediante la maximización de la plusvalía absoluta (extendiendo la jornada laboral) o la plusvalía relativa (disminuir la cantidad de obreros).

 

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¿Qué es la plusvalía según Karl Marx?

La plusvalía, también denominada como supervalía o plusvalor, fue definida en la obra El capital de Karl Marx. En esencia, es el valor no pagado del trabajo del obrero que crea un plusproducto (del cual se apodera el empresario). Dicho de otra forma, la esencia de la explotación o acumulación capitalista.

Según esta teoría, el trabajador recibe menor remuneración de lo que produce realmente. De esta manera, la diferencia entre lo producido y su salario es lo que se define como plusvalía, la ganancia adicional del empresario.

Marx se rebela contra este beneficio, al que llama plusvalía, y no encuentra otra alternativa para eliminarlo que socializar los medios de producción.

Al ingresar en el mercado, este plusvalor se transforma en mercancía y se vende, generando un dinero que no repercute en el sueldo del trabajador.

El factor fundamental que Marx no tuvo en cuenta es que el mercado evalúa las cosas no sólo por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su obtención, sino también, y especialmente, por el interés que puedan despertar en los posibles adquirentes. El tiempo de trabajo necesario para producirlas mide su valor de costo pero no su valor de cambio. Este último, para existir, requiere necesariamente que las cosas despierten cierto interés en el mercado, que es el que, en definitiva, determina su valor final. Además, el interés del mercado puede ser promovido por el empresario o al menos captado oportunamente por él.

¿Cómo puedes calcular la plusvalía?

La plusvalía se calcula restando los costes de producción a los beneficios:

Plusvalía (s) = Ingresos – costes de producción (c+v)

Donde:

s = plusvalía (excedente del empresario).

c = capital constante (costes fijos, maquinaria, materiales…).

v = capital variable (trabajadores).

Según Marx, el “trabajo viviente” es el único que genera plusvalía. Es decir, únicamente genera valor el componente v de la fórmula (fuerza de trabajo). Mientras que el “trabajo muerto” no produce plusvalía (el componente c).

Partiendo de lo anterior, podemos calcular la tasa de plusvalía:

Tasa de plusvalía = s/v

El resultado son las unidades que gana el empresario por cada unidad de trabajo.

En resumen, la plusvalía es una de las piezas fundamentales del capitalismo. En este sistema los empresarios se aprovechan de ella para reinvertirla en su proceso productivo (maquinaria, trabajadores, etcétera). A mayor riqueza del empresario, más pobre es el trabajador. Y este hecho se acentúa aún más a medida que extendemos la jornada laboral.

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