Razones para invertir en ciberseguridad

La ciberseguridad es un terreno con muchas posibilidades para realizar nuevas inversiones. Invertir en empresas de seguridad informática es una de las últimas megatendencias entre los inversionistas, y puede reportarte grandes y rápidos beneficios. Descubre cómo.

Un sector en auge

Los delitos informáticos, así como los robos de información confidencial y de datos de carácter personal están aumentando tanto en número como en complejidad. Los delincuentes cibernéticos han ido mejorando sus técnicas para burlar, incluso, los sistemas de seguridad más inescrutables.

La tendencia indica que este tipo de crimen no va a desaparecer a corto plazo. Muy al contrario, los datos sugieren que la seguridad tecnológica e informática es una preocupación creciente, tanto para grandes corporaciones como para el usuario digital medio. Esa es una de las principales razones por las que invertir en este ámbito es un valor seguro.

Normativa de referencia

La Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI) es la normativa de referencia en España sobre las cuestiones relacionadas con la ciberseguridad. También es un texto de referencia el Artículo 197 bis del Código Penal.

En el ámbito de la Unión Europea rige la Directiva UE 2016/1148 sobre ciberseguridad, cuya aplicación es obligatoria en todos los países miembros, lo cual incluye a España.

Ataques informáticos y nuevas inversiones en seguridad

Según una investigación de 2018 realizada por la empresa de software especializada en seguridad informática McAfee, los ciberataques cuestan aproximadamente 600.000 millones de euros al año, es decir, el 1 % del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.

Esto obliga a un número creciente de gobiernos, instituciones, empresas y particulares a proteger sus equipos conectados a la red, cuyo uso se extiende de manera imparable. La causa no es solo el trabajo y las comunicaciones en la web, sino también el aumento del Internet de las Cosas (IoT) aplicado a la tecnología.

Por eso, cada año aumentan las oportunidades de obtener rentabilidad al invertir en compañías de ciberseguridad, que componen un sector de la economía en crecimiento.

Servicio intangible pero básico

Las entidades que prestan servicios de seguridad informática hacen un trabajo de incalculable valor, pero el hecho de no producir ningún bien o servicio tangible ha lastrado su crecimiento como ámbito objeto del interés inversionista.

La inversión en seguridad cibernética no ha sido la más atractiva hasta ahora, y no solo por el hecho de no producir un bien o servicio que se pueda tocar, sino también porque las empresas de este ámbito necesitan un alto y constante nivel de adaptación y renovación. De otro modo, no podrían mantenerse a la altura de los cambios tecnológicos y ofrecer unos servicios de calidad y que garanticen la seguridad de las compañías para las que trabajan.

Pese a todo, muchos inversores han fijado ya la vista en este sector en crecimiento de la economía, en el que hay empresas consolidadas y con una trayectoria estable. Esto supone una gran variedad de opciones en las que invertir el dinero y obtener rentabilidad.

Tipos de compañías de seguridad

Una de las dificultades a la hora de elegir una empresa de seguridad tecnológica donde invertir es la gran variedad que existe. Algunas ofrecen servicios como parte de una oferta tecnológica más amplia, mientras que otras se dedican únicamente a este ámbito de actividad.

Además, algunas disponen de productos de software integral para garantizar la seguridad de los datos, mientras que otras solo intervienen en caso de ataques, o bien para resolver problemas específicos que surgen de manera puntual en determinados dispositivos.

Si te planteas invertir en este terreno, puedes valorar la compra de acciones en empresas que se centran exclusivamente en este entorno como vía de negocio.

Tipos de ataques informáticos

Las compañías que luchan contra los ciberataques tienen ante sí unos desafíos que se multiplican con el avance de las nuevas tecnologías. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) tipifica cuatro supuestos de ataques informáticos. Son los siguientes:

– Ciberataques a sistemas y servicios de gran importancia y uso masivo.

– Robo de una cantidad económica y extorsión a través de Internet.

– Filtración o sustracción de datos y espionaje cibernético.

– Uso de las vulnerabilidades existentes en plataformas, sistemas y protocolos que se utilizan por un gran número de personas para sacar un beneficio.

La seguridad informática, entre las megatendencias de los inversionistas

Hay dos posibilidades principales de inversión: las acciones en compañías consolidadas y ETFs o los fondos de inversión cotizados que se negocian en mercados secundarios de valores.

Inversión en acciones de compañías consolidadas

Si te has decidido a invertir en acciones de compañías consolidadas en este campo de actividad, lo primero que debes hacer es elegir una o varias que hayan demostrado un alto nivel de crecimiento sostenido.

Para eso, empieza a recabar información y fíjate en un dato esencial: qué empresas son las que generan más ingresos. Una vez localizadas, busca las que hacen un mejor trabajo reteniendo ese capital y creciendo de manera sostenida.

Investiga variables como el margen de beneficio bruto, es decir, el resultante de restar a los ingresos el coste de proporcionar un servicio, o de producir y vender un producto. Un margen alto quiere decir que la empresa sabe retener el dinero.

Empresas como SymantecCisco Systems, Check Point Software Technologies o FireEye han mostrado un comportamiento bueno en los últimos años y han obtenido importantes ganancias, lo que las posiciona como buenas candidatas para liderar el sector. La mayoría de compañías punteras en este ámbito tienen su sede en Estados Unidos, y más concretamente en California. Cotizan en la bolsa de Nueva York, dentro del Nasdaq.

Rentabilidad del software de seguridad

A diferencia de las empresas tecnológicas que basan su negocio en la comercialización de hardware, las tecnológicas de software tienen un enorme potencial de crecimiento, porque escalan fácilmente a un margen de beneficio más alto. La razón es que producen un producto que se puede comercializar en múltiples ocasiones, a diferencia del hardware, que al ser tangible debe producirse cada vez se quiere vender a un cliente.

Por otro lado, desarrollar software exige una inversión inicial por adelantado mucho más alta. Además, la rentabilidad no se obtiene hasta que la empresa no se consolida con una cartera de clientes sólida y una infraestructura establecida.

Esa es la razón por la que este tipo de empresas tienen un menor margen de beneficio bruto al inicio de su actividad. Un ejemplo de ello sería la compañía Palo Alto Networks, fundada en 2005 en Santa Clara (California) y que, pese a mostrar un comportamiento brillante y unos ingresos el año pasado de más de 1.761 millones de dólares, arroja unos beneficios de -216,60 millones de dólares. La causa es el progresivo incremento de sus gastos operativos.

Esto demuestra que las empresas con una trayectoria relativamente nueva obtienen un margen bruto menor que las ya consolidadas. Es el caso de Cisco Systems, por ejemplo, que fue fundada en 1984 en San Francisco (California) y que no solo obtiene unos ingresos muy superiores a los de Palo Alto Networks, sino que también la supera en beneficios, al obtener 9.600 millones de dólares.

Pese a todo, Palo Alto Networks es actualmente una de las compañías más grandes centradas en la seguridad cibernética, y está valorada en 20.300 millones de dólares.

Las empresas nuevas deben invertir más en gastos operativos para el desarrollo y crecimiento del negocio, como infraestructuras, adquisición de clientes, desarrollos tecnológicos, etcétera. Además, los gastos operativos pueden convertirse en un elemento complicado de analizar.

La seguridad cibernética es un sector en crecimiento y cambio rápido. Por eso, los gastos en investigación y desarrollo (I+D) pueden requerir un intenso esfuerzo económico cada año.

Las ventas y el marketing también tienden a elevarse para las empresas que compiten por nuevos clientes. Los altos costes en estas áreas suelen ser la principal razón por la que empresas de este tipo arrojan números rojos.

No obstante, como inversor, debes tener en cuenta que la generación rápida de ingresos es un factor clave cuando buscas empresas pequeñas y recién creadas de ciberseguridad para invertir.

Inversión ETFs o fondos de inversión cotizados

Una de las apuestas más seguras para los inversores en el sector de la protección cibernética es a través de un fondo cotizado en bolsa o ETF.

Para algunos analistas, el ETF de First Trust NASDAQ Cybersecurity ETF o el ETFMG Prime Cyber ​​Security ETF ofrecen oportunidades interesantes, mediante una exposición pasiva a la industria a través de una cartera de acciones. Cobran a los inversores una tarifa anual del 0,6 %.

Hay algunas diferencias clave a tener en cuenta. Las empresas más grandes constituyen un porcentaje mayor de la cartera de acciones del ETF de First Trust NASDAQ Cybersecurity ETF, y se excluyen las acciones de seguridad cibernética más pequeñas.

Por otro lado, ETFMG Prime Cyber ​​Security ETF considera sus acciones de manera más equitativa, independientemente de lo grande que sea la compañía, e incluye nuevas empresas más pequeñas.

Entrar en pequeñas empresas con buen desempeño parece atractivo, pero no siempre vale la pena. En este caso, el enfoque del ETF de First Trust NASDAQ Cybersecurity ETF en empresas más grandes ha generado un rendimiento del 44 % en comparación con el ETFMG Prime Cyber ​​Security ETF del 30 % desde el verano de 2015, la fecha común más temprana desde el inicio de los dos fondos. En este caso, la mejor estrategia ha sido centrarse en las empresas más grandes que han saltado a un liderazgo inicial.

Previsiones de crecimiento del sector

El potencial a largo plazo de este sector es grande, pese a que es una industria nueva y muchas empresas aún no son rentables. Según la firma de investigación Global Market Insights, se espera que el crecimiento general de la industria sea del 12 % anual hasta 2024, pasando de 120.000 millones de dólares al año en 2017 a más de 300.000 millones.

Esto supone numerosas posibilidades de grandes ganancias para los inversionistas. El auge de la computación en la nube es una de las tendencias que ha influido de forma decisiva en la consolidación de la industria auxiliar de la seguridad cibernética.

El modelo de trabajo en la nube, tanto para negocios como para consumo de productos de entretenimiento alojados en espacios comunes a los que se accede por suscripción, han supuesto una vía de negocio muy lucrativa en los últimos años. No obstante, una consecuencia indirecta de este fenómeno, ha sido la necesidad creciente de servicios de seguridad para proteger toda esa información que se almacena y utiliza en línea.

Según la compañía de infraestructura de Internet Cisco, se espera que el tráfico mundial de Internet crezca a un ritmo del 26 % cada año hasta 2022. Esa tasa de crecimiento supone una inmensa cantidad de datos que habrá que mantener a salvo.

Además del trabajo en la nube, la proliferación de dispositivos conectados a Internet (IoT) es otro de los factores que presiona a las empresas a garantizar unos estándares de calidad que cumplan con las normativas vigentes y con las expectativas de unos clientes cada día más exigentes.

Riesgos

Aunque los datos hacen tender al optimismo, merece la pena tener en cuenta que, ya sea invirtiendo en un paquete de acciones de seguridad cibernética a través de un ETF o invirtiendo directamente en las acciones de tu elección, la industria de la seguridad cibernética es volátil.

Las acciones tienden a rebotar bastante en valor y a experimentar fuertes caídas. Fallos de seguridad en grandes empresas, ataques informáticos que saltan a los titulares de la prensa o quiebra de empresas son algunos de los factores que pueden influir en esas turbulencias del mercado.

Futuro prometedor

Sea como sea, invertir en ciberseguridad es una de las megatendencias del sector inversionista en la actualidad y lo es porque es un mercado prometedor. Las perspectivas son de un crecimiento sostenido a un ritmo rápido. Por eso, este ámbito es el objetivo de nuevas inversiones, de inversores que saben que, debido a la volatilidad de este ámbito, deberán ser pacientes, comprar cuando los precios de las acciones están bajos y apostar al largo plazo.

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