¿Cómo puedes rescatar un plan de pensiones sin pérdidas?

En el momento de la jubilación o, como ha pasado estos años, debido a la crisis financiera, son muchas las personas que necesitan o piensan en rescatar su plan de pensiones. Llegado este punto, debes tomar una decisión importante acerca de cómo proceder con una buena fiscalidad.

¿Es mejor rescatar el plan de pensiones o continuar con la inversión?

Al llegar tu edad de jubilación y tras una larga vida de intenso trabajo, es el momento de descansar y disfrutar de la vida y de la familia. El problema muchas veces es que el dejar de percibir tu salario y tener que ajustarte a la pensión del Estado, puede suponer una pérdida importante de poder adquisitivo.

Los más previsores ahorran en un plan de pensiones, que no es más que una inversión a largo plazo y que te permite una desgravación anual en la declaración de la renta.

Toda vez que has optado por la opción del plan de pensiones como método de ahorro, en el momento de la jubilación puedes hacer cuatro cosas:

  • Rescatar una parte en forma de capital y otra en forma de rentas, lo que se conoce como una fórmula mixta.
  • Dejar el dinero ahí y continuar con la inversión.
  • Rescatarlo en forma de rentas.
  • Rescatar la totalidad del plan en forma de capital.

Esta última opción es la que se suele escoger, y no es la más aconsejable en el caso de no necesitar diposner de todo el capital de forma inmediata. Antes de que tomes una decisión así debes tener en cuenta una serie de factores, que nada tienen que ver con las motivaciones fiscales.

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Rentabilidad

Si al jubilarte necesitas reforzar o complementar tu ingreso mensual desde el primer momento, la primera opción será rescatar el dinero que tengas ahorrado en el plan de pensiones, pero si no realizas ninguna retirada podrás seguir aportando dinero de forma anual, en la medida de tus posibilidades.

A efectos puramente financieros, el valor diferencial del plan es que se mide en función de la rentabilidad que te da en base al riesgo.

Con un ejemplo lo verás más claro:

Si tienes 100.000 euros en un plan de pensiones con una rentabilidad de un 7 %, conseguirás aumentar el patrimonio en 7.000 euros. Cada año, aumentarás dichas ganancias debido al interés compuesto, lo que hace que, con la misma rentabilidad, tu patrimonio siga aumentando a un ritmo cada vez mayor.

Al cabo de 10 años, se puede decir que con esa media de un 7 % anual, habrás duplicado los 100 000 euros. Por lo tanto, a no ser que sea estrictamente necesario, deja que tu dinero siga creciendo.

Si, por el contrario, tu plan no te aporta una buena rentabilidad, lo mejor es que cambies de plan. Esto puedes hacerlo sin ninguna penalización fiscal. Es muy importante la revisión anual que te proporciona tu plan de pensiones y buscar siempre aquellos que generen mayor rentabilidad en el mercado.

En cambio, rescatar el dinero para tenerlo a disposición aunque no lo vayas a utilizar te puede evitar más ganar dinero.

 

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¿Puedes rescatar tu plan de pensiones si estás desempleado?

Los requisitos para rescatar tu plan de pensiones si estas desempleado son:

  • Acreditar que estás en situación legal de desempleo o te has dado de baja del RETA, si eres autónomo.
  • Estar inscrito como demandante de empleo en el SEPE, Servicio Público de Empleo.
  • Haber agotado la prestación o constatar que no tienes derecho a la prestación contributiva. En esta ocasión, no se tienen en cuenta los subsidios.

En la actualidad, basta con no tener acceso a la prestación para poder rescatar el plan desde el primer instante en el que entras en una situación de desempleo.

¿Qué documentación debes presentar para solicitar el rescate?

En primer lugar, debes presentar el documento que acredite que eres el titular del plan de pensiones que se va a rescatar. La solicitud debe estar debidamente cumplimentada y te lo facilitara la entidad gestora.

El modelo de la Agencia Tributaria que debes cumplimentar es el 145, de forma que se aplique la retención adecuada al importe que vas a rescatar. Esto es importante porque el importe que procede de un plan de pensiones se considera como los rendimientos del trabajo a efectos de fiscalidad.

También tendrás que aportar la documentación del SEPE que te acredite como demandante de empleo, una carta de despido o resolución positiva de un ERE y el certificado del SEPE en el que se demuestre que no tienes derecho a percibir una prestación contributiva.

¿Puedes rescatar tu plan de pensiones y evitar un palo fiscal de Hacienda?

Los planes de pensiones son uno de los productos que más impuestos pagan si los comparas con los fondos de inversión. En un fondo de inversión no importa la forma en la que los rescates; su liquidez en inmediata y la fiscalidad dependerá de las ganancias acumuladas en el momento de deshacer la inversión.

Cuando tienes un plan de pensiones no pasa lo mismo y la diferencia entre uno y otros puede suponer, en impuestos, una gran cantidad. De hecho, si no escoges bien, por mucha rentabilidad que tenga tu plan puedes perderla.

Una de las mejores formas para hacerte una idea sobre la retención que te practicará Hacienda al realizar un rescate del plan de pensiones es utilizar un simulador y probar la opción de rescatar en forma de rentas y también en forma de capital. De esta forma, te harás una idea rápidamente de los impuestos que tendrás que pagar al rescatar tu inversión.

¿Cómo rescatar el plan de pensiones pagando a Hacienda lo mínimo?

Lo cierto es que es imposible rescatar un plan de pensiones sin pagar a Hacienda los impuestos correspondientes. Aunque no incluyas los ahorros del plan en la declaración anual de la renta, es muy sencillo que la Agencia Tributaria se percate de él, ya que las entidades bancarias envían a la AEAT los datos para que se confeccione tu declaración del IRPF.

Por lo tanto, no has de pensar en no pagar impuestos, sino en cómo puedes reducir al mínimo tu factura fiscal.

Como ahorrador puedes escoger el momento idóneo para proceder a rescatar tu plan de pensiones y la forma en la que pretendes hacerlo. Existe más de un modo para cobrar los ahorros de toda una vida, tal y como hemos apuntado un poco más arriba. Es momento de detallarlos un poco más.

  • Rescatarlo en forma de rentas. En esta ocasión pasarías a cobrar una cantidad de forma mensual, trimestral, semestral, etcétera. Tú podrás escoger, en la mayoría de los casos, la periodicidad y el importe que quieres retirar en cada una de esas mensualidades. A este modo se le denomina ‘rescate parcial del plan de pensiones’ porque no accedes a la totalidad del mismo cuando alcanzas tu jubilación.
  • Rescatar la totalidad del plan en forma de capital. Esto supone cobrar de golpe todo el plan de pensiones.
  • Rescatar una parte en forma de capital y otra en forma de rentas, lo que se conoce como una fórmula mixta. Aquí el rescate es parcial.
  • Rescatar el plan en forma de renta vitalicia. Cuando quieres evitar cualquier tipo de sobresaltos, esta es tu mejor opción. En vez de cobrar poco a poco hasta que hayas recuperado todo el ahorro, llegarías a un acuerdo con la entidad para que, tras hacer una serie de números, ‘estire’ el dinero.

Excepto en este último caso, el dinero se integra dentro de las rentas de trabajo y no de las del ahorro, tal y como ocurre, por ejemplo, con las acciones o fondos de inversión. Esta, sin duda, es la clave de la fiscalidad a la hora de rescatar los planes de pensiones.

¿Qué cantidad de dinero se queda Hacienda de tu plan de pensiones?

Tal y como estás leyendo, los impuestos que debes abonar correspondientes a tu plan de pensiones dependen de la forma de rescate que escojas. Lo único que no va a variar es el tipo de renta que, en el caso del plan de pensiones, es en el IRPF. Es decir, tributará en base a las rentas del trabajo y no en base a las rentas del ahorro.

A un efecto práctico, esto implica que se va a aplicar una escala fiscal distinta cuando realices la declaración de la renta. Si comparamos la diferencia de los tramos de fiscalidad entre 2018 y 2017, puedes apreciar cómo existe una progresión.

En cualquier caso, solo tendrías que pagar el tipo máximo, situado en un 45 % o superior en función de la Comunidad Autónoma en la que residas, siempre que superes los 60.000 euros. Este es el mayor problema que han de abordar los planes de pensiones. En función de tus ingresos pagarás una cosa u otra, pero no debes olvidar que la balanza se inclina con gran claridad hacia las rentas del ahorro.

Hay otra consecuencia asociada a que los planes de pensiones tributen como rentas del trabajo en la declaración del ejercicio correspondiente del IRPF. Cualquier renta del trabajo está sujeta a las retenciones correspondientes al IRPF y, por supuesto, también lo está el plan de pensiones.

Si eres práctico, has de comunicar a la gestora la situación familiar o personal para que pueda establecer el tipo de retención adecuado al rescate del plan de pensiones.

Por otro lado, en la fiscalidad del rescate puedes encontrar una ventaja adicional. Vas a pagar impuestos por la totalidad del plan, es decir, se incluyen los posibles beneficios junto al dinero que has aportado. Esto quiere decir que con un fondo de inversión únicamente pagarás a Hacienda por las ganancias a un tipo ya conocido y como renta del ahorro. La diferencia es abismal.

¿Con qué pagarás menos impuestos? ¿Con rentas o con capital?

En el instante de recuperar tu plan de pensiones no has de perder de vista que el capital que pretendas rescatar se va a sumar a tu salario o a tu prestación pública, si tienes pensado recuperarlo nada más acceder a la jubilación.

Para que minimizar el impacto de Hacienda con el dinero de tu plan, aquí tienes el primer consejo: no lo rescates el mismo año en el que accedes a la jubilación. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla. Tu salario será mayor que tu pensión de jubilación y entra dentro de las posibilidades que tributes entre las escalas del impuesto más elevadas.

Por este motivo, también debes tener cuidado a la hora de rescatar el plan de pensiones en forma de capital. Es muy sencillo que pertenezcas al tipo marginal máximo y que pagues de más.

Para evitar esta situación, se creó una ventaja fiscal que a día de hoy es tan solo parcial. Esta ventaja consiste en que si recuperas todo el dinero junto con los derechos consolidados que se hubieran generado hasta 2.007, tendrás una exención del 40 % en el IRPF.

Si resides en el País Vasco no existe esta restricción temporal.

El inconveniente o el truco también existe: tan solo podrás aplicar esta ventaja el mismo año de la jubilación y durante los tres siguientes.

¿En qué momento puedes recuperar un plan de pensiones?

El ahorro a largo plazo para la jubilación es el motivo principal de la existencia de un plan de pensiones. Existen diferentes momentos en los que podrías recuperar el plan de pensiones antes de jubilarte, como por ejemplo, el fallecimiento del titular o partícipe. Si esto llegase a ocurrir, el plan pasa a sus herederos.

En definitiva, si tu situación financiera te lo permite, la mejor opción por la que puedes optar es seguir obteniendo rentabilidad con el patrimonio que tienes invertido en vez de rescatar el plan de pensiones. Pero si no tienes necesidad de seguir ahorrando, puedes rescatarlo en forma de rentas y retirar solo lo que vayas a necesitar de forma anual. Si no tienes un buen plan, la mejor recomendación es traspasar tus ahorros a un plan que genere mayor rentabilidad.

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